December 16, 2002
Proceso reports letter, Chinikiha

After weeks working to get the story of Chinikiha and the dam threats to archaeological sites into Proceso magazine, Janet Schwartz was denied credit for her work in the published stories this week. But the articles cover the letter to Fox, reactions by INAH officials, extensive comments by Moises Morales, and the discovery and documentation of the "bat murals" at Chinikiha by our little group in November. The full text of 2 stories can be found below (click MORE).

Thanks to Janet and to Columba Vertiz who added several interviews, with Moises, Homero Aridjis, and INAH official Alejandro Martinez.

La presa en el Usumacinta destruiría zonas arqueológicas
Hallan murales prehispánicos

Columba Vértiz


La presa hidroeléctrica que pretende construir la Comisión Federal de
Electricidad (CFE) en el río Usumacinta, a la altura de Boca del Cerro, cerca
de Tenosique, Tabasco, destruiría sitios arqueológicos de la cultura maya no
explorados y los ecosistemas selváticos de México y Guatemala.

Por ello, arqueólogos y residentes de Chiapas manifiestan su rechazo al
proyecto, el cual forma parte del Plan Puebla-Panamá. Molestos, exigen que la
CFE haga públicos los planos para conocer las partes que serán inundadas.

El pasado 3 de diciembre, el Grupo de los Cien y la asociación Ríos Mayas
dejaron en Los Pinos una carta al presidente Vicente Fox en la que se le
explica que el Usumacinta dio luz a una de las civilizaciones más importantes
del mundo: la maya clásica. También se lee:

"Las fascinantes ciudades, que luego fueron abandonadas, yacen por doquier a
lo largo de la cuenca del río. Las inscripciones y el arte que fueron
rescatadas durante el último siglo han producido una serie de descubrimientos,
los cuales dan una nueva visión de la historia de esta importante cultura."

Se destaca que el río actúa como la principal arteria de una de las regiones
de mayor vitalidad e importancia bio-cultural del planeta: la Selva Lacandona,
los Altos de Chiapas y parte del norte de Guatemala.

"Es una región de montañas, cañones y bosques que conserva todavía una gran
importancia ecológica y cultural, a pesar de los grandes cambios y conflictos
en los últimos 40 años."

Los dos grupos hacen varias propuestas. En una de ellas consideran que debe
abrirse un plan para la creación de una reserva binacional que pueda proteger
el Usumacinta "con la esperanza de que para el año 2006 el corredor ribereño
sea establecido", abordando desde los tributarios de los ríos Pasión, Chixoy,
Ixcán y Lacantún hasta la desembocadura del Usumacinta en Boca del Cerro, y
uniendo la reserva de Montes Azules, el Parque Nacional de la Sierra del
Lacandón y la Reserva de la Biosfera Maya.

Así este corredor, se explica en el documento, volvería a ser la verdadera
ruta maya que en el tiempo clásico fue.

La misiva está firmada por más de 60 creadores de México y el extranjero:
escritores, poetas, fotógrafos, pintores y compositores, entre los cuales
están Gilberto Aceves Navarro, Raúl Anguiano, Juan Bañuelos, Efraín Bartolomé,
Kathryn Blair, Breyten Breytenbach, Leonora Carrington, Jennifer Clement,
Helen Escobedo, Carolyn Forché, Héctor García, Margo Glantz, Elva Macías y
Francisco Toledo.

Preocupado, el escritor Homero Aridjis, presidente del Grupo de los Cien,
externa en entrevista que la construcción de la hidroeléctrica sería un golpe
mortal contra el río Usumacinta.

Según Moisés Morales Márquez, miembro de Ríos Mayas (agrupación integrada por
arqueólogos, escritores, artistas y ciudadanos de Guatemala, Estados Unidos y
México con el objetivo de salvar al Usumacinta), la presa afectaría a Tabasco,
"pero ahí, como dice la canción, se vive en un edén, nadie ha protestado",
buena parte de Chiapas y Guatemala.

Pero en realidad es poco lo que se sabe del proyecto. El exguía de turistas se
queja:

"La CFE ha tenido el cuidado de que no se sepa gran cosa. Ha sido como un plan
secreto. Se van colando cosas como de costumbre y las noticias que tenemos es
que la presa puede ser de 40 a 100 metros de altura, andan regateando con
ello, y que suministraría 2% de las necesidades del consumo de la energía
eléctrica del país."

Recuerda que Julio Acosta Rodríguez, de la CFE, ha dicho que los sitios
arqueológicos de Piedras Negras y Yaxchilán no se afectarían, pero -reclama
Morales Márquez por teléfono desde Palenque, Chiapas- no se han mostrado
mapas, "no dan información que tenga la credibilidad".

Aridjis también reprocha la falta de información del proyecto y critica el
papel pasivo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat) y el Instituto Nacional de Antropología (INAH):

"Las dos instancias son como de hule frente a este proyecto de la CFE. Es una
cosa tapada como en los peores tiempos del PRI. La política de Fox es
sacrificar el medio ambiente al concepto que él tiene de desarrollo.

"El gobierno de Fox es el promotor del Plan Puebla-Panamá con el anzuelo de
que va a ser un detonador del desarrollo de la región sur-sureste de México."

En tanto, Moisés Morales Márquez señala que el INAH ha mandado secretamente a
arqueólogos para el salvamento del lugar:

"Hacen el cálculo de qué es lo que se puede sacar antes de inundar. Entonces
vamos a ser el paraíso de los coleccionistas, no el paraíso del conocimiento,
porque se saca del contexto la pieza."

Los dos coinciden en que si se inundan lugares arqueológicos, no habrá la
posibilidad de conocerlos, de investigarlos.

Para Morales Márquez, también se afectará la fuente de trabajo, y da un ejemplo:

"El 80% de la población de Palenque depende del turismo que se desarrolla
aquí. Entonces qué podemos decir del paraíso turístico que se va a inundar
porque necesitamos 2% más de energía eléctrica. ¿Vale la pena dañar una gran
región o cambiar la ecología y desplazar gente? Porque el 2% de la energía
quién sabe a dónde va ir."

Hallazgo en peligro

Uno de los sitios arqueológicos afectados sería Chinikihá, ubicado en
Palenque, Chiapas, en la zona ribereña del río Usumacinta, a 12 kilómetros en
línea recta a Boca del Cerro.

Alfonso Morales Cleveland, arqueólogo encargado de las excavaciones de los
templos XIX y XX de Palenque por parte de Pre-Columbian Art Research (PARI),
realiza un mapa de las áreas que serán inundadas con un complejo equipo
denominado Global Position System. Éste hace cálculos satelitales metros
arriba del nivel del mar para deducir las áreas afectadas por inundaciones en
el escenario de una cortina baja de 40 metros.

El especialista advierte que una presa de 40 metros provocaría una gran laguna
que inundaría hasta Chinikihá, donde el pasado 8 de noviembre se descubrieron
murales prehispánicos con imágenes de murciélagos, animales relacionados con
la leyenda maya de la creación del mundo.

Las pinturas se encuentran en unas ruinas ubicadas en el predio de Macario
Guzmán López, quien junto con el comisario ejidal del poblado Reforma Agraria,
Guillermo Castañeda Urbano, abrió paso a los arqueólogos Alfonso Morales
Cleveland y Julia Miller, y al productor de documentales televisivos
estadunidenses David Pentecost.

Con machete en mano, arrasaron con un estrecho tramo de la densa vegetación
selvática para abrir un sendero que comunica una planicie con un gran
montículo en medio, hasta llegar a una pequeña entrada de una ermita en forma
de bóveda. Apoyados con las linternas se vio que el lugar sirve de vivienda a
cientos de murciélagos y culebras nauyacas. Pero también se descubrieron
imágenes de murciélagos en las paredes.

Estas pinturas, con bordes en tonos rojizos sobre estuco, se perderán si se
construye la presa.

Un episodio del Popol Vuh detalla que los gemelos mitológicos, Ixbalanqué y
Hunahpú, fueron retados en el inframundo, Xibalba, por los quirópteros
asesinos dentro de la Casa de los Murciélagos. Entonces una de esas criaturas
sacó la cabeza de Hunahpú, pero su hermano la reemplazó con una realizada de
calabaza.

En las cresterías de varios templos de Copán, además de esculturas, existieron
grandes representaciones de murciélagos asesinos. En El Hormiguero, zona
arqueológica maya de la región Río Bec en Campeche, un hombre con cuerpo de
murciélago fue tallado en piedra.

En Copán -dice el estudio Scribes, warriors and kings: the city of Copán and
the ancient maya, de William y Barbara Fash- existe un edificio parecido a la
Casa de los Murciélagos descrito en el Popol Vuh.

En enero de 1898, Teobert Maler exploró Chinikihá, y en su obra Researches in
the central portion of the Usumatsinta valley también describió numerosas
pirámides, templos, palacios e inscripciones y mencionó haber visto huellas de
pinturas en una antesala o corredor.

Pero las que encontró el austriaco están hoy otra vez escondidas bajo la maleza.

Chinikihá significa irónicamente "boca del agua desapareciendo", en alusión a
un río que pasaba por un túnel rocoso no muy lejos de estas ruinas. Esta
antigua ciudad tuvo importantes relaciones con los olmecas en la época
preclásica, según un análisis de cerámica realizado por Robert L. Rands para
la Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies (FAMSI).

Y un estudio de neutrones efectuado por los investigadores Ron Bishop y Robert
Rands revela que, durante el apogeo de la civilización maya, los habitantes
del lugar producían la cerámica de lujo encontrada en Tikal, lo cual confirma
lazos importantes entre el señorío de Palenque y el Petén en Guatemala.

Merle Greene Robertson, fundadora de PARI, con sede en San Francisco,
California, también demostró la alta calidad de esculturas de personajes y de
jeroglíficos del período clásico maya (600-900 d. C.).

Alerta Greene, ante la construcción de la presa, que al no poder encontrarse
más piezas, como jeroglíficos, "se perderá para siempre la posibilidad de dar
a luz los complejos detalles de la política y de las guerras en la región".

En entrevista, Juan Antonio Ferrer, encargado por el INAH de la zona de
Palenque y las de la cuenca del Usumacinta, admite que Chinikihá, aparte de
tener una gran extensión y restos de una cancha de pelota, posee nueve cuevas.

Macario Guzmán López, dueño de la propiedad, asegura que en una de las grutas
hay pinturas prehistóricas con dibujos de venado.

Acongojado, Alfonso Morales Cleveland comenta:

"Como arqueólogo, me preocupa que no sabemos qué tenemos de ruinas. Lo curioso
es que el INAH debe de preocuparse. Aún no se sabe la riqueza que puede tener
este sitio."

A su vez, Macario Guzmán López demanda que le paguen si se inunda el lugar:

"Hay que discutir cuánto vale. Son 35 hectáreas y aquí tengo 20 cabezas de
ganado."

LA CFE

En agosto pasado, Rubén Regnier, responsable del área de prensa del INAH,
reveló a Reforma que había un acuerdo con la CFE en el cual el instituto
"minimizaría retrasos en la construcción de subestaciones y líneas eléctricas
a cambio de sugerir modificaciones por descubrimientos accidentales de restos
arqueológicos".

El 7 de octubre, en comparecencia ante el pleno de la Cámara de Diputados,
Alfredo Elías Ayub, director general de CFE, descartó el proyecto de presas de
"cortinas altas" en el río Usumacinta. No obstante, confirmó la existencia a
mediano plazo del proyecto "Hidroeléctrica Usumacinta" en Boca del Cerro.

Se buscó en la CFE una entrevista con el responsable de la hidroelétrica y no
hubo respuesta.

"Rechazamos cualquier proyecto de represa", expresa el comisario ejidal del
poblado de Reforma Agraria, donde viven 150 familias. Y el agente municipal,
Luis Alfonso Bonilla, sugiere que en lugar de una presa "estaría muy bueno un
proyecto ecoturístico porque así habrá entrada de fuentes de trabajo para
mantener a las familias. La gente quiere trabajar si se echan a andar las
ruinas".

En Reforma Agraria, informa, hay familias que en protesta no han pagado sus
recibos de luz que llegan bimensualmente entre 500 y 800 pesos. Luego añade.

"Si desalojan, la gente se va a defender. Va a usar la violencia porque no se
puede tapar el sol con un solo dedo. Será como lo del aeropuerto, otro Atenco.
Habrá sangre."

Luis Alberto López Wario, director de Salvamento Arqueológico del INAH,
declaró a Reforma que sólo en el cañón de Boca del Cerro se tienen registrados
25 zonas arqueológicas sin explorar, y negó que el Instituto dé su aprobación
para inundar Yaxchilán, pero admite que un número no determinado de otros
sitios se verán afectados, entre ellos Chinikihá.

Por su parte, Juan Antonio Ferrer explica a este semanario que de un total de
4 mil 332 sitios arqueológicos registrados en Tabasco, más unos 2 mil 750 en
Chiapas, "hay no menos de 220 en línea recta de Palenque a Boca del Cerro".

En un comunicado, el pasado 26 de noviembre, Norma Barbacci, directora de
programas de World Monuments Fund (WWF), con sede en Nueva York, menciona que
este organismo lleva tiempo de campaña en contra de la iniciativa de construir
represas en esta cuenca.

También Homero Aridjis subraya que el Grupo de los Cien detuvo en 1987 y en
1992 la intención de construir presas sobre el río Usumacinta. Relata que a
mediados de los sesenta, el paraje Boca del Cerro fue propuesto para una presa
hidroeléctrica de gran escala, pero se suspendió. Después hubo otros intentos:

"En 1980, México acordó con Guatemala estudiar la factibilidad de construir
múltiples presas en la cuenca del Usumacinta y hacia 1985 se recomendó a Boca
del Cerro como presa base con cuatro presas adicionales; los embalajes
cubrirían un área de mil 300 kilómetros cuadrados.

"En marzo de 1987, el Grupo de los Cien denunció el proyecto de construir
presas sobre el río. Pidió a los presidentes de Guatemala y México cancelaran
el proyecto. En mayo de 1989, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología
(Sedue) suspendió el plan hidroeléctrico del Usumacinta a solicitud del
gobierno de Guatemala."

Recuerda que en 1990 el ingeniero Manuel Rubio fue contratado por la CFE para
hacer un estudio del terreno. Su conclusión fue que la inestabilidad del lecho
del río no permitía la construcción de una cortina de concreto, y tras
declararlo en un medio informativo local fue despedido.

El 15 de febrero de 1992, en Yaxchilán, durante una reunión internacional
sobre biodiversidad, Carlos Salinas de Gortari anunció la creación de una
nueva reserva llamada Yaxbé sobre el Usumacinta. Días después, Aridjis leyó en
los periódicos que la CFE y la Secretaría de Energía, Minas e Industria
Paraestatal (SEMIP) anunciaban la construcción de una presa en Boca del Cerro
y otras sobre el río, pero el Grupo de los Cien se opuso:

"Estábamos a punto de lanzar una campaña internacional con grupos
estadunidenses cuando Arturo Gómez Pompa, consejero ecológico de Salinas, me
comunicó que se cancelaba el proyecto." (Con información de Janet Schwartz). l


"No le veo problema a la represa": Martínez Muriel

Columba Vértiz


Según Alejandro Martínez Muriel, coordinador nacional de Arqueología del
INAH, con el proyecto hidroeléctrico de la CFE se inundará un área muy
chica, de mil 700 hectáreas, y "no hay sitios arqueológicos
espectaculares, como Yaxchilán o Palenque, son de uno o dos montículos".

Martínez Muriel ya recorrió la región, junto con el director de
Salvamento Arqueológico y el arqueólogo que se haría cargo del proyecto
en caso de que lo aprueben:

"Volamos el área. Ya vimos los planos. Nos enseñaron hasta dónde van los
estudios. Por eso se sabe que hay 18 sitios de los cuales la mitad se
inundaría, pero son zonas menores. Yo no le veo problema. Hemos
trabajado muchas presas, no sé por qué la gente la tomó como bandera. Se
ha difundido mucha información mala."

Asegura que si hubiera algo importante, el instituto sería el primero en
parar la obra, como lo hizo hace 10 años. Recuerda:

"Entonces hablamos con la Comisión y el proyecto estuvo ahí latente. Ya
lo cambiaron. Le bajaron las alturas. Hemos detenido cosas que sabemos
que su construcción va afectar a sitios importantes. Por ejemplo,
paramos la línea 8 del Metro."

Si aprueban la represa -la llama así porque la considera muy chica-, el
INAH realizaría un estudio de factibilidad:

"Consiste en un estudio más profundo para constatar que no haya zonas
muy importantes, como para poder decirles '¿saben qué?, no se puede',
pero vemos que son sitios muy chicos.

"En el área hay poca gente porque se ha hablado del problema social y
del problema ecológico. Ahí hay puros potreros. Hay un poco de selva en
la parte de los cañones donde obviamente ahí nadie se mete."

-¿Cuándo se empieza a construir el proyecto?

-Están en estudios. Si los aprueban. Si se empieza la construcción, será
en dos años.

No es una presa como las que ha visto:

"Es como una cortina que canaliza el agua por las turbinas para generar
electricidad, parece que las turbinas son mucho más sencillas y permiten
el paso de materia orgánica, o sea que hasta son ecológicas. Eso nos
dijeron los ingenieros, a menos que sean unos mentirosos. Ya no se
necesitan esas presas que requieren mucha altura y una baja de agua muy
fuerte para que movieran las turbinas, parece que con el puro paso del
agua se puede generar electricidad. Entonces no requiere mucha altura ni
inundar mucho."

-¿Será de 40 metros?

-Sí, pero desde la base del fondo del río. O sea, ellos van a excavar el
río.

No sabe cómo va a ser la cortina:

"Eso es bronca de los ingenieros porque no sé qué les convenga, si
hacerla de concreto o arcilla." l

Posted by Dave at December 16, 2002 12:11 PM